Aprovechando los días de vacaciones entre el primer y el segundo semestre, desde el Colegio Mayor organizamos un Viaje Cultural a Bélgica. Fueron cuatro intensos días en los que pudimos disfrutar conviviendo y conociendo bellísimas ciudades: Bruselas, Gante, Brujas, Lovaina y Amberes.Teníamos claro que el frío no iba a impedir que realizásemos nuestro itinerario, así que la primera noche muchas compramos gorros grandes, y de lo más variopintos.
En Bruselas fuimos contemplamos admiradas la majestuosa Grand Place, donde pudimos probar una amplia variedad de gofres y chocolates, tan típicos de Bélgica.

Bruselas
Tuvimos la oportunidad de participar en una visita guiada al Parlamento Europeo, donde pudimos aprender mucho sobre su función y organización dentro de la Unión Europea, y contemplar de primera mano el hemiciclo donde se reúnen los Eurodiputados.
El Atomium no nos dejó indiferente a nadie, especialmente a las de Arquitectiura, a diferencia del Manneken Pis, que rompió totalmente nuestras expectativas.
Paseamos por las calles empedradas de Lovaina, contemplando la multitud de estudiantes en un ir y venir de bicicletas. La Biblioteca de la Universidad fue lo que más nos gustó.

Lovaina
Desde la torre Belfort y el Puente de San Miguel fuimos testigos, no sin pasar un poco de frío, de la vida de la ciudad de Gante, donde pudimos contemplar también la maravillosa pintura de Jan Van Eyck: La adoración del cordero místico.

Gante
Pasamos una tarde en Brujas, y aunque nos quedamos sin ver la Catedral de San Salvador, pudimos contemplar la Iglesia de Nuestra Señora y su Madonna con el hijo, de Miguel Ángel, además de comprar regalos y dulces en la multitud de tiendas de la Plaza Mayor.

Brujas
Estuvimos en Amberes, y aunque pasadas por agua, pudimos pasear por los barrios de los diamantes y de la moda, visitar la Casa Rubens y la Catedral, e incluso salir de espontaneas en un videoclip.
Las noches en Bruselas fueron de lo más entretenidas, aunque donde mejor lo pasamos, sin duda, fue en el Delirium, donde pudimos degustar el auténtico sabor de la cerveza Belga.
Definitivamente, fueron cuatro días de convivencia intensa y de conocernos mejor. Volvimos cansadas, pero con energías renovadas para afrontar un nuevo semestre.